A veces la vida se vuelve tan aterradora que no queda más remedio que bailar.

Hace un año, Kyu San Juan tenía solo 4 años cuando lo llevaron de urgencia al hospital después de sufrir una convulsión.

Sus padres, Mark y Rasami Moua, se sorprendieron al descubrir que su hijo había nacido con una malformación arteriovenosa cerebral (MAV) que requería cirugía.

Los médicos realizaron una operación para separar la “maraña de vasos sanguíneos anormales que conectan las arterias y las venas del cerebro”, y Kyu demostró ser un luchador feroz.

La familia pensó que la desagradable emergencia médica había quedado atrás hasta que un examen de seguimiento mostró que la malformación de Kyu había vuelto a aparecer. Enfrentando otra cirugía mayor, los abuelos del niño volaron a través del país para estar a su lado.

La noche antes de la cirugía, Kyu se acercó a su abuelo con una petición inusual: “¡Abuelo, vamos a bailar!”. Y el señor aceptó con entusiasmo.

Sin embargo, se sorprendió cuando Kyu le dijo dónde le gustaría bailar. En lugar de un club de baile, gimnasio u otros lugares más adecuados, Kyu decidió que quería mostrar sus movimientos en el supermercado Festival Foods.

Era tarde en la noche, así que el pasillo de comida congelada estaba completamente desierto cuando Kyu y el abuelo llegaron.

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A pesar de que estaban siendo filmados, el dúo bailó como si nadie la estuviera viendo, y las enormes sonrisas en sus caras realmente lo dicen todo. 

Quizás fue su actitud positiva la que ayudó a Kyu a superar la cirugía al día siguiente con gran éxito. Los médicos dijeron que su operación en el Hospital de Niños de Wisconsin fue mejor de lo que esperaban, y esa misma noche el niño se levantó y habló con las enfermeras. 

¡Sigue con esa actitud positiva, Kyu!

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