Hay personas que nacen con un don excepcional para crear e innovar con ideas que den respuesta a las grandes necesidades de la cotidianidad, William Kamkwamba, un joven africano proveniente de un pequeño pueblo de Malawi es un ejemplo en concreto.

Malawi es uno de los países que se encuentra sumido en una crisis humanitaria en el cual se presentan todo tipo de necesidades relacionadas a problemáticas como el desabastecimiento de recursos, las enfermedades inmunodeficientes como el SIDA o tasas de desnutrición elevadas.

Sin embargo, como lo muestra el video de BRAIN TIME, pese al difícil panorama en el cual está sumido este país africano, también se presentan casos que contribuyen a cambiar la perspectiva y la panorámica desfavorable, como lo es William Kamkwamba, un joven que desde temprana edad mostró un claro interés en aprender.

William terminó la escuela primaria a la edad de 12 años, y si bien deseaba continuar con sus estudios en la escuela secundaria, las condiciones de su hogar no eran lo suficientemente buenas como para pagar los 100 dólares que implicaba la cuota anual, además de otros problemas que tenía la familia.

Sin embargo, William supo aprovechar los recursos que fueron enviados como ayuda caritativa por parte de una escuela primaria de Estados Unidos, él leyó unos cuantos libros y mostró interés por el tema de las energías sostenibles cuando vio las imágenes de unos grandes molinos de energía eólica.

De ese modo, él decidió implementar el mismo mecanismo en su aldea, además el entendió que no sólo se podía conseguir energía sino que si instalaba una bomba eléctrica podría obtener agua potable. De acuerdo con el video William devoró los libros de la escuela.

Entonces creó herramientas con piezas desechadas y al mismo tiempo comenzó a ensamblar diferentes piezas que obtenía de los vertederos cercanos para construir una estructura de 4 metros, en principio la gente encontraba hilarante la idea del joven.

Y a pesar de los acosos que sufría por parte de otros, de acuerdo con el video el joven recibió el apoyo de dos de sus grandes amigos de la infancia, quienes además le ayudaron a encontrar los elementos necesarios para crear el mecanismo.

Fue cuestión de tiempo para que el joven erigiera asombrosas estructuras con forma de molinos de viento, que una vez comenzaron a funcionar, dotaron al pueblo con luz, entonces todos se entusiasmaron y demostraron la admiración hacia el muchacho de 14 años que les había dado electricidad.

Ahora te invitamos a ver el video para saber como terminó este emprendedor joven

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Fuente del video: BRAIN TIME / YouTube

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